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Ahorrar dinero en combustible

Fuelbuddy: La Solución Definitiva para Ahorrar Dinero en Combustible

En un mundo donde los precios del combustible suben constantemente, buscar maneras de ahorrar gasolina se ha vuelto fundamental para muchos conductores. Tanto si manejas por trabajo como por placer, Fuelbuddy es la solución perfecta para ahorrar combustible y maximizar la eficiencia de tu vehículo, y todo con una instalación que puedes hacer tú mismo.

Fuelbuddy y su versión avanzada, SuperFuelbuddy, son las únicas celdas magnéticas de alta tecnología fabricadas bajo los estándares internacionales ISO/TC en Estados Unidos. No es solo otro accesorio de coche, sino una tecnología que transforma la calidad de la gasolina o el diésel, generando beneficios que van desde un menor gasto en gasolina hasta una mayor vida útil para el motor. A continuación, te explicamos por qué Fuelbuddy es tu mejor opción para ahorrar dinero de forma continua y sostenible.

¿Cómo Funciona Fuelbuddy para Ahorrar Gasolina?

Fuelbuddy actúa de una forma innovadora: sus celdas magnéticas de alta tecnología deshacen los enlaces moleculares de los aditivos presentes en los combustibles. Esta acción mejora la calidad del combustible antes de que se queme en los inyectores. En términos simples, optimiza la combustión para que el motor use menos gasolina o diésel para funcionar. Esto permite:

  • Aumentar la eficiencia del motor al quemar combustible de mejor calidad.
  • Reducir el consumo: menos gasolina se desperdicia, lo cual se traduce en un ahorro inmediato y sostenido.
  • Reducir emisiones tóxicas al medio ambiente, ya que el proceso de combustión es más limpio y eficiente.

Esto significa que Fuelbuddy no es solo una herramienta para ahorrar combustible, sino que también contribuye al cuidado del medio ambiente al disminuir las emisiones contaminantes.

Además, Fuelbuddy es la solución ideal para aquellos que buscan un ahorro constante y sostenible. Gracias a su durabilidad y la posibilidad de instalarlo en varios vehículos, el ahorro no solo se ve a corto plazo, sino que se convierte en un beneficio a largo plazo. Sin duda, con Fuelbuddy, conseguirás ahorrar gasolina y reducir averías gracias a su efecto de limpieza sobre los inyectores y componentes del motor.

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Fuelbuddy es mucho más que una herramienta de ahorro de combustible: es una inversión que comienza a reembolsarte desde el primer día. Su tecnología de celdas magnéticas mejora la calidad del combustible, optimiza la eficiencia del motor y ayuda a reducir averías, todo mientras te permite ahorrar dinero de manera constante y segura.

Si quieres ahorrar gasolina y mejorar el rendimiento de tu vehículo, Fuelbuddy es la elección ideal. Al garantizar una mejora de la combustión, este dispositivo contribuye a una combustión más eficiente, reduciendo el desgaste del motor y prolongando su vida útil. Además, su instalación es sencilla, y su durabilidad está garantizada de por vida, lo que lo convierte en una solución económica, práctica y confiable para cualquier conductor.

Los beneficios que Fuelbuddy ofrece van más allá de tu economía personal. Al reducir emisiones nocivas, también contribuye al cuidado del medio ambiente y a la sostenibilidad a largo plazo. Con Fuelbuddy, cada tanque lleno se convierte en una oportunidad para ahorrar combustible y cuidar tu vehículo.

No esperes más: empieza a disfrutar de un ahorro real, ahorra gasoil o gasolina, y contribuye a un mundo más limpio con Fuelbuddy.

¿Son verdad los mitos sobre el repostaje?

El repostaje de nuestro coche es una de las acciones más cotidianas y, al menos a priori, más sencillas, pero sorprendentemente, aún parece esconder dudas y mitos de todo tipo.

¿Merece la pena repostar más temprano?

Siempre se ha pensado que, al repostar más temprano, el combustible está más frío y esto supone una mayor masa de combustible. Pero la realidad es que, para que la variación de temperatura sea realmente perceptible, debería existir una diferencia de aproximadamente 20 grados, lo que produciría una variación de volumen del 2,6% en la gasolina y del 1,7% en el diésel.

Es importante recordar que los tanques en los que se almacena el combustible en las estaciones de servicio son tan grandes que la temperatura permanece estable durante todo el día, con lo que una posible fluctuación es prácticamente imposible.

La espuma que se produce al repostar, ¿se paga?

La espuma que se observa en el repostaje, especialmente en el caso del diésel, se produce cuando el combustible se mezcla con aire en el boquerel y en la toma de combustible. Por ello, cuando el combustible pasa por el medidor volumétrico del surtidor es completamente líquido, sin ningún tipo de espuma, por lo que solo se abona el importe del carburante medido sin aire y sin burbujas.

¿Son tóxicos los vapores que emanan los combustibles?

La respuesta es un rotundo sí, aunque es prácticamente imposible que se puedan llegar a inhalar en el repostaje. Todas las estaciones de servicio modernas cuentan con un sistema de aspiración de vapores que se pone en marcha en el momento en el que se descuelga la manguera. ¿Cómo es perceptible la entrada en funcionamiento de este sistema? Si al tomar la manguera del surtidor comienza a sonar un fuerte sonido, es síntoma de su activación.

Este sistema anti-vapores es parecido a un aspirador que succiona todos los vapores alrededor de la punta del boquerel y que los manda de nuevo al tanque, por lo que los usuarios siempre permanecen a salvo de ellos.

Si se “escurre” bien la manguera se aprovecha todo el combustible pagado

Es cierto que no dejar que el boquerel gotee es una costumbre a tener en cuenta para evitar que la carrocería del coche se manche y pueda sufrir daños por el combustible derramado, pero ello no afecta a la cantidad de combustible que se sirve en el repostaje.

El boquerel incorpora una válvula anti-retorno que solo permite surtir combustible si tiene la suficiente presión, y que impide a su vez la entrada de aire. El resultado es que la manguera siempre contiene combustible, aunque no salga por el boquerel. Una vez que se alcanza el importe programado, la bomba que da presión al combustible se detiene, por lo que solo se podrá recuperar una cantidad mínima que corresponde al residual en el boquerel.

Las gasolineras “low cost” venden combustible de baja calidad

Este es uno de los mitos más repetidos, y con menor base real. Todos los combustibles que se comercializan en España proceden de los depósitos que la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH) posee en toda España, por lo que la calidad bruta del combustible está garantizada.

Sí es cierto que muchos operadores “low cost” compran directamente sus combustibles a las grandes petroleras, por lo que la diferencia de precio proviene, en ocasiones, simplemente por la ausencia de una gran flota de camiones de distribución, como sí tienen las grandes operadoras.

En algunas ocasiones, la diferencia también puede venir por el paquete de aditivos que añade, ya en la estación de servicio, cada marca. Estos aditivos se añaden para mejorar las características del combustible base, pero la diferencia de rendimiento no debe ser, en ningún caso, tan evidente como para que el usuario lo perciba en su día a día.

¿Como calcular el consumo del vehículo?

…cómo se obtienen las cifras de consumo medio declaradas por los fabricantes de coches?

En resumen, las cifras de consumo medio anunciadas por los fabricantes de se calculan a partir de las emisiones de CO2 registradas durante el ensayo en un banco de potencia de cara a la obtención de la homologación tipo del vehículo. A grosso modo cada Kg de CO2 registrado en la homologación ha requerido 0,43 litros de gasolina o 0,38 litros de gasóleo y que estas dos relaciones se emplean durante el recorrido de homologación denominado New European Driving Cycle o NEDC, convertido ese valor a gramos de CO2 por Km, para calcular las cifras de consumo medio, extraurbano y combinado que proporcionan los fabricantes.

El procedimiento tiene muchas imprecisiones

La International Council for Clean Transportation, ICCT una organización sin ánimo de lucro financiada por diversas fundaciones radicadas principalmente en Europa y EE.UU. y dedicadas a la preservación del medio ambiente(7), alude que, de tener una significación metrológica se produce una desviación del 36%.

…a efectos prácticos 

El consumo, se obtiene llenado el depósito hasta el límite, se mide los Km del viaje y se repuesta otra vez hasta el límite para ver los litros consumidos en el trayecto.

Así es el ‘e-fuel’, el combustible sostenible que utilizan dos de los coches españoles del Dakar

Quedan apenas tres días para que finalice el Rally Dakar 2022 y se conozcan los ganadores de la carrera de motor más exigente del mundo. Sin embargo, hoy por hoy, dos de los coches que han competido en esta edición ya parecen haberse subido al podio de la sostenibilidad. Se trata de los vehículos presentados por el Astara Team, el equipo español compuesto por los pilotos Jesús Calleja y Óscar Fuertes.

Los dos coches se alimentan de e-fuel, un combustible neutro en carbono que se postula como una de las alternativas limpias para la movilidad del futuro. Conocido también como combustible sintético, el e-fuel se obtiene de combinar químicamente hidrógeno y dióxido de carbono (CO₂) capturado del aire, lo que da lugar al metanol, un carburante líquido similar al que estamos acostumbrados.

Ahora bien, que la fuente energética principal no sea de origen fósil –como en la gasolina– no significa que el proceso esté siempre libre de emisiones de gases de efecto invernadero. “Eso dependerá de cómo se extraiga el hidrógeno”, explica David Cebon, profesor de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Cambridge y miembro de la Coalición para la Ciencia del Hidrógeno.

Tal y como recuerda el experto, existen diferentes maneras de conseguir el gas hidrógeno, que pese a ser el elemento más abundante de la naturaleza suele encontrarse unido a otros elementos formando un compuesto químico. En la actualidad, el método más utilizado –y el más económico– es el del reformado de combustibles fósiles como el gas natural, una técnica poco respetuosa con el medio ambiente, ya que requiere desde el inicio el uso de hidrocarburos.

Hay una alternativa: el hidrógeno azul, que es aquel que se obtiene a partir de fuentes fósiles, pero del que se captura el carbono emitido. No obstante, está lejos de ser un proceso 100% libre de emisiones. De hecho, según señala la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), en el mejor de los casos, las tecnologías empleadas sólo son capaces de capturar entre un 85% y un 95% del CO₂. Esto significa que entre el 5 y el 15% acaba por filtrarse a la atmósfera.

“A eso hay que sumarle que durante el proceso se expulsan grandes cantidades de metano, un gas de efecto invernadero cerca de 86 veces más potente que el CO₂ durante sus primeros años de vida y que, según los últimos estudios, es responsable del 25% del aumento de la temperatura global”, detalla Cebon.

¿El hidrógeno más sostenible? El que procede de fuentes renovables. “Lo normal cuando hablamos de e-fuels es que se use el hidrógeno verde, que se consigue a través de la electrólisis del agua, un proceso por el que se descomponen las moléculas de agua (H₂O), en oxígeno (O2) e hidrógeno (H2) con energía eléctrica”, explica Cebon. Y matiza: “Para que el combustible sea realmente sostenible esa electricidad tiene que proceder de energías limpias, como la eólica o la solar”.

Ahora bien, ni siquiera estos carburantes sostenibles están exentos de problemas. El principal es el excesivo gasto energético asociado al proceso de obtención del hidrógeno verde, ya que se necesita una enorme cantidad de electricidad renovable para un proceso donde se pierde cerca del 35% de la energía, según datos de IRENA. Además, durante toda la cadena valor (transporte y almacenaje) también se desaprovechan cantidades significativas de energía.

“Es ineficiente y hasta tres veces más caro que utilizar la electricidad desde el principio”, señala Cebon. Y eso que la iniciativa Hydrogen Council calcula que los costes de la electrólisis –y, por tanto, de la producción de hidrógeno renovable– han disminuido un 60% desde 2010. “Hoy en día, es mucho más barato, eficiente y escalable electrificar los coches directamente que apostar por el e-fuel”, aclara el experto, que sí ve viable el empleo de los combustibles sintéticos en otras formas de transporte, como la aviación.

¿El motivo? Que se puede utilizar en los aviones ya disponibles. “El sector de la aviación es uno de los más difíciles de descarbonizar, y como no podemos permitirnos desarrollar toda una tecnología nueva de la noche a la mañana para hacer aviones eléctricos, sustituir los combustibles fósiles por otros sostenibles como los e-fuels es la mejor manera de reducir las emisiones”, argumenta Cebon. Y confiesa que la electrificación está lejos de ser perfecta.

Su principal desventaja es que cuanta más capacidad energética y mayor autonomía se requiere, mayor debe ser el peso de las baterías eléctricas, lo que se convierte en un problema para vuelos de larga duración y para vehículos como los que compiten el Dakar.

De ahí que una de las grandes apuestas de la Unión Europea para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del continente en un 55% para 2030 (en comparación con los niveles de 1990) sea la de incrementar el uso de combustibles sostenibles de aviación (SAF, por sus siglas en inglés).

En concreto, la Comisión Europea propone, según se recoge en el paquete de medidas Objetivo 55, que los distribuidores de combustibles de los aeropuertos europeos ofrezcan gradualmente –un 5% en 2030 y un 32% en 2040– una mayor cantidad de e-fuels y reducir así la huella de carbono de uno de los sectores que más ha aumentado sus emisiones en las últimas décadas.

Fuente: El Español

5 trucos para ahorrar de verdad con un coche gasolina

El momento actual que, lamentablemente, nos ha tocado vivir nos lleva a buscar nuevas soluciones que permitan ahorrar en todos aquellos gastos diarios. Esto incluye también al coche, especialmente con los precios de los combustibles en máximos históricos. Por ese motivo, hoy te traemos 5 trucos para ahorrar de verdad con un coche de gasolina.

La lista incluye cinco recomendaciones que te permitirán reducir el consumo de gasolina y, por supuesto, el sobrecoste que supone llenar el depósito mes tras mes. Estos trucos te permitirán aumentar la autonomía por depósito y, por supuesto, prolongar los intervalos de repostaje. Más kilómetros por el mismo precio, esa es la clave para ahorrar de verdad con un coche gasolina.

Cuidado con las gasolineras low-cost

El primero de estos trucos tiene que ver con las gasolineras low-cost. Sus precios son más atractivos que los de estaciones de servicio de marcas mucho más conocidas, pero esto se justifica de dos formas diferentes: en muchos casos por la ausencia de personal (no hay que pagar sueldos) y, en otros, por prescindir de algunos aditivos en el carburante que sí ofrecen otras gasolineras.

Este último punto también puede significar que el ahorro al llenar el depósito se vea reflejado en que la gasolina es menos eficiente en la combustión, aumentando el consumo y reduciendo la autonomía, lo que provocará que tengas que pasar más a menudo por el surtidor.

El mantenimiento siempre al día

Otro de los trucos está relacionado con el mantenimiento de tu vehículo. De nada sirve intentar ahorrar combustible si tu coche necesita filtros nuevos y un cambio de aceite. Estos componentes en mal estado pueden aumentar el consumo, por lo que no verás resultados y, además, comprometerás la fiabilidad del vehículo.

Recuerda cumplir con los intervalos de mantenimiento establecidos por el fabricante. De este modo, no solo ahorrarás en combustible, sino que podrás evitar una posible avería con su correspondiente factura de reparación.

Anticípate a cualquier imprevisto en la carretera

Una vez te pongas al volante, un truco para ahorrar de verdad con un coche gasolina (también aplicable diésel, híbridos o eléctricos) es anticiparte a cualquier imprevisto de la carretera. Los expertos aseguran que frenar aumenta el consumo y, aunque parezca un sinsentido, en realidad se refiere a que si tienes que frenar es que no has soltado el pedal del acelerador con suficiente antelación.

Por ejemplo, guarda una mayor distancia con los vehículos que te preceden. Si conoces la carretera, levanta el pie del acelerador con tiempo cuando te aproximes a una rotonda o una intersección, ya que la propia inercia mantendrá el coche en movimiento. Siempre que levantes el pie del acelerador, el consumo será igual a cero, y será ahí cuando realmente estés ahorrando.

Mejor con las ventanillas subidas

La aerodinámica de un vehículo juega un papel fundamental en el consumo de combustible. Por ese motivo, los ingenieros trabajan para ofrecer superficies aerodinámicas en los coches y, si circulas con las ventanillas bajadas o viajas con un cofre de techo o una baca, estarás alterando el flujo de aire, creando resistencia aerodinámica y, por consiguiente, aumentando el gasto de gasolina.

Siempre que sea posible, circula con las ventanillas subidas y utiliza el climatizador de tu coche para regular la temperatura. Lo mismo se aplica a cofres y bacas de techo. Si no vas a transportar nada, déjalo en casa. Tampoco circules con el maletero cargado si no es necesario, ya que el peso extra dispara el consumo.

Presta atención a los neumáticos

Por último, presta atención a los neumáticos. Pueden parecer los grandes olvidados en eso de ser eficiente al volante, pero en realidad son casi tan importantes o más como la parte aerodinámica.

No solo debes asegurarte de que están en buen estado y por encima del límite mínimo de 1,6 mm de profundidad en la banda de rodadura que determina su desgaste, sino que también debes revisar periódicamente las presiones para circular siempre con la adecuada.

Si es más baja, aumenta la superficie de contacto del neumático con la carretera, incrementa la resistencia al avance y, por consiguiente, necesitarás más gasolina para acelerar o mantener una velocidad constante.

Fuente: Autobild

Los carburantes alcanzan su máximo anual para la ‘operación escapada’

Los precios de los carburantes han alcanzado su nivel máximo desde junio de 2019. El final del estado de alarma está volviendo a reanimar el consumo de hidrocarburos. De hecho, Cepsa ha vuelto a poner en producción todas las unidades de su refinería de Huelva y retirado el Erte que mantenía en dicha planta. Para este fin de semana se espera un incremento notable en los desplazamientos por carretera una vez que se han levantado las restricciones para la movilidad entre comunidades autónomas tras casi ocho meses en los que este tipo de desplazamiento ha estado limitado.

Según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea, el precio del gasóleo se sitúa de media en estos momentos en España en los 1,34 euros por litro, mientras el precio de la gasolina alcanza ya de media los 1,19 euros. De este modo, prosigue el incremento constante que se ha registrado en los postes de las estaciones de servicio en lo que va de año. Únicamente la semana del 22 al 29 de marzo y otra semana en abril se registró un leve descenso de los precios, que no habían dejado de subir desde que comenzó el año.

Los actuales precios de los carburantes mantienen un profundo diferencial con los registrados en este mismo mes el año pasado, en medio de las grandes restricciones de movilidad. Concretamente, el gasóleo se paga 27 céntimos por litro más caro (un 25,14%) y la gasolina 22 céntimos (un 22,35%) más caros.

En la misma semana de mayo de 2020, la gasolina remontaba dos céntimos después de haber marcado su mínimo anual la semana anterior, la del 4 de mayo de 2020. El gasóleo, por su parte, marcaba su mínimo anual, al bajar en la semana del 11 de mayo de 2020 hasta los 0,98 euros y su precio seguía bajando después de quedarse en la última semana de abril por debajo del euro, una cota que no superó hasta el 1 de junio de 2020.

Recordemos, por ejemplo, que en abril el petróleo llegó a cotizar a cero dólares ante la falta de capacidad para almacenarlo en Estados Unidos. Aun con esos descensos ocasionados por la caída de la demanda por la pandemia y los precios del crudo, los carburantes en mayo del año pasado no fueron los más bajos de la historia.

La gasolina se quedó en los niveles de marzo de 2016 y el gasóleo de abril de ese mismo año, en que un exceso de oferta y una demanda débil llevaron al petróleo a sus peores registros desde 2004, tal y como recoge Efe. En lo que llevamos de 2021, el precio promedio de la gasolina acumula una subida del 13,51% y el del gasóleo del 12,16%.

La gasolina ha subido un 2,21% en el último mes y el gasóleo el 1,7%, y la primera encadena cuatro semanas consecutivas de ascensos y el gasóleo tres, tras caer levemente en la semana del 12 de abril.

Pese a las subidas, los precios de estos carburantes siguen estando lejos de los máximos históricos que alcanzaron en septiembre de 2012, y la gasolina es actualmente un 11,7% más barata que entonces y el gasóleo un 17,02%.

La gasolina y el gasóleo de automoción marcaron su precio récord la semana del 3 de septiembre de 2012, cuando se situaron en 1,522 y 1,445 euros, respectivamente. Con los actuales precios, llenar un depósito de 55 litros con gasolina cuesta 73,92 euros y con gasóleo 65,94 euros. Hace un año echar la misma cantidad de gasolina costaba 59,07 euros (14,85 euros menos que ahora) y si lo que se ponía era gasóleo 53,9 euros (12,04 euros menos).

 

Fuente: https://www.eleconomista.es/

Cómo saber si necesito cambiar los airbags del coche

La seguridad en los vehículos ha mejorado con el paso del tiempo y con el avance de las tecnologías. Tanto que desde el pasado 2005 es obligatorio por ley que todos los modelos nuevos que salen al mercado cuenten con airbags, un dispositivo que en caso de colisión se infla automáticamente para amortiguar el choque contra los elementos más duros del coche, como el salpicadero.

Los airbags más habituales son los frontales, los laterales para la cabeza y los que protegen el tórax, aunque estos dos últimos pueden cumplir la misma función en un único dispositivo. También existen de cortina y de rodillas, pero estos modelos no son obligatorios.

Con la incorporación inicial de estos sistemas de seguridad se recomendaba, por parte del fabricante, su sustitución cada 10 o 15 años. Sin embargo, en los últimos vehículos que han salido al mercado esta necesidad desaparece ya que el material con el que están fabricados los nuevos airbags puede llegar a aguantar toda la vida útil del vehículo.

Así que, ¿cuándo es necesario sustituir los airbags del coche? Se pueden dar dos supuestos. El primero es que nuestro modelo de vehículo sea antiguo y, entonces, tengamos que calcular si han pasado los 10 o 15 años necesarios para la revisión y sustitución de estos amortiguadores.

El otro caso, según explican desde aseguradores como Mapfre y desde páginas especializadas, es si los airbags se activan. Una vez activados, estos dispositivos pierden su efectividad y no pueden ser reparados. Es decir, necesitan ser sustituidos por completo.

Un airbag nuevo puede costar alrededor de los 350 euros pero el gasto no queda ahí: hay que contar con renovar la centralita que regula su activación y con el cambio del cinturón de seguridad. En resumen, la reparación y sustitución puede llegar a costar unos 650 euros.

Desde hace unos años, los airbags no entran dentro de las revisiones del coche ya que se han hecho estudios en los que llegan a durar intactos durante más de 25 años. Sin embargo, es obligatorio cambiarlos si se han activado y muy aconsejable revisarlos según las indicaciones del libro de mantenimiento del coche, ya que se puede dar el caso (poco probable) de que algún modelo esté defectuoso.

Fuente: https://www.20minutos.es/

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